Hay frases que resumen un pueblo mejor que cualquier eslogan. Una de ellas podría ser esta: cada escaparate encendido es una historia viva de Petrer.
Porque detrás de cada persiana que se levanta cada mañana hay mucho más que un negocio: hay constancia, hay ilusión, hay conocimiento de oficio, hay trato cercano y hay una forma de hacer las cosas que se ha construido con los años. Hay personas que saludan por tu nombre, que te preguntan “¿qué tal?”, que te recomiendan con sinceridad y que entienden lo que necesitas incluso cuando tú no lo tienes del todo claro.
Un pueblo se reconoce en sus calles
Las calles con actividad no se crean solas. Se sostienen cuando:
- las tiendas abren y mantienen su luz encendida
- hay movimiento, conversación y vida cotidiana
- los vecinos sienten que “bajar al centro” merece la pena
El comercio local no solo vende productos: sostiene hábitos, encuentros y pertenencia. Es el lugar donde coincides, donde te atienden, donde encuentras soluciones y donde, muchas veces, se te hace el día un poco más fácil.
Lo nuestro no es nostalgia: es identidad y futuro
Apostar por el comercio que nos representa no significa mirar atrás. Significa reconocer lo que funciona y darle proyección:
- impulsa empleo y actividad en Petrer
- cuida la calidad del trato y la confianza
- mantiene un tejido comercial diverso, con opciones para todos
- mejora la experiencia de vivir el pueblo (no solo de pasar por él)
Cuando elegimos comprar aquí, estamos eligiendo también el tipo de Petrer que queremos: cercano, activo, con calles que invitan a pasear y con negocios que forman parte del día a día.

Un gesto pequeño que sostiene mucho
No hace falta hacer grandes discursos para apoyar lo nuestro. A veces basta con:
- entrar, preguntar y dejarse aconsejar
- recomendar una tienda a alguien
- volver a un comercio que te trató bien
- elegir el regalo o la compra del día en un negocio local
Son gestos simples, pero suman. Y cuando suman muchas personas, el resultado se nota en el ambiente del pueblo.
Sigamos apostando por lo nuestro
Cada escaparate encendido es una historia viva de Petrer. Sigamos apostando por lo nuestro, por el comercio que nos representa.
Porque cuando el comercio local está fuerte, Petrer también lo está.